martes, 2 de diciembre de 2008

Ética profesional en los comunicadores


El aspecto profesional de una persona no solamente se limita a realizar las actividades propias de esta con excelencia y rapidez, sino, que también hay que poner en práctica una serie de comportamientos que den cuenta de nuestra calidad de persona y consecuentemente nos lleven al éxito profesional. Para esto se han creado los llamados “códigos de ética profesional” que son un conjunto de normas y reglas que dispuestas por los miembros de esta profesión se encargarán  de regir el buen comportamiento, según la carrera, de sus integrantes. En fin muy independientemente del nombre que se les dé debo centrarme en su función en la sociedad y para ser más específicos en la carrera que he escogido, en mi caso comunicación social

Al igual que toda carrera u oficio exige responsabilidad, ser comunicador implica tomar este valor con mayor seriedad aún, pues es nuestro deber difundir la información a la sociedad en la que nos desenvolvemos y en caso de tomar a la ligera esta tarea estaríamos afectando a las decisiones y comportamientos de muchas personas lo que traería graves consecuencias. 

La moral en la comunicación nos exige trabajar por el desarrollo de la comunidad, apoyando en caso de ser necesario o denunciando lo que atente contra el bienestar de esta. A pesar de esto, no siempre se cumple con este enunciado, como tal es el fenómeno que vivimos en nuestro país en la llamada prensa rosa que al contrario de aportar con el progreso se encargan de averiguar y divulgar aspectos personales de las personas involucradas con los medios o que han adquirido fama por diferentes circunstancias, pero ¿Por qué tienen tanta aceptación este tipo de programas?, a pesar de que tenemos conocimiento de que no es una buena práctica de comunicador? Es muy claro el sensacionalismo definitivamente atrae sin importar la intimidad y privacía de los demás.  

A pesar de que existe el código de ética profesional del periodista que procura velar por la integridad del este y de la sociedad esto no quiere decir que todo lo que se haya plasmado en este sea digno de acatarse. En este código se menciona que el periodista está obligado a defender a sus colegas, que estaría absolutamente correcto si se le ataca injustamente, pero existen otros casos que si requieren de nuestro análisis, pues, en muchos casos nos parece que somos dueños de la verdad y faltamos al respeto que le debemos a los demás .  Para llegar a ser profesionales en la comunicación, con todas las virtudes que esto implica, se debe tener en cuenta tanto el nivel académico como nuestra capacidad para decidir. Llegar al éxito y a la felicidad no tendría el mismo valor si lo hacemos faltando a nuestros principios y peor aún destruyendo, humillando o denigrando a los seres humanos.     

La moral en tiempos de caos


Hablar de moral la mayoría de veces resulta fácil, juzgar y señalar los errores ajenos es muy simple y dar consejos partiendo desde nuestra concepción de lo bueno y lo malo, muy común. Pero hacer un análisis de nuestros errores o aceptar críticas se vuelve todo lo contrario y nos encontramos en la bifurcación del camino, ¿es correcto lo que estamos haciendo?

En el medio en el que nos desenvolvemos se está produciendo una naturalización de lo que hace algún tiempo atrás estaba mal. Acciones como mentir, robar e inclusive matar ¿no son ahora parte del diario vivir? A pesar de saber lo que está bien y lo que está mal en situaciones de desesperación nada importa y solo actuamos para defendernos.

Tenemos conocimiento de que a pesar de que nuestro país posee una riqueza inigualable en muchos aspectos, vivimos una cruda realidad en otros y lamentablemente la responsabilidad recae sobre todos, aunque en muchos casos no estamos concientes de esto. Lo más fácil como ecuatorianos es echarle la culpa de los problemas que afronta el país siempre al gobierno, a la corrupción y a las personas que estando en el poder toman las decisiones incorrectas, ¿Pero qué es lo que hacemos nosotros por mejorar?, copiar en un examen también no es considerado como corrupción?, posiblemente sin darnos cuenta nosotros hemos sido los más asiduos colabores del caos.

Hasta cierto punto, puede tornarse difícil actuar de manera correcta, al fin y al cabo nosotros somos los que escogemos pero nos hemos vuelto expertos en ver la parte positiva hasta en el más terrible comportamiento

La concepción de lo que es bueno y lo que es malo está cambiando y cada uno de nosotros somos parte de esa tranformación, situaciones de hambre, miseria y desesperación nos podrían llevar a tomar decisiones que atenten contra la “moral” y por qué no decir que la codicia y ese sentido de superioridad que nos hacen capaces de conseguir lo que queremos a toda costa nos lleven a actuar en oposición a nuestros principios, como se suele decir el fin justifica los medios…pero no la moral

Más que hablar de moral, y tomando en cuenta que solo fue un tema sobre el cual opinar, una persona debe manejarse sin traicionarse a sí mismo y respetando las decisiones y vida ajenas, lejos de los nombres o calificativos que esta cualidad tenga.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Periodismo cívico...nueva alternativa



Hemos vivido y practicado durante años un periodismo basado en la teoría liberal, que se enorgullece del objetivismo y se jacta de decir “sólo la verdad”, pero más allá de esto me pregunto: ¿Cuál es la preocupación de los medios?, ¿qué es lo que les interesa cubrir?, ¿ A quién desean beneficiar? O ¿qué desean ocultar? Debemos estar concientes de que los medios de comunicación,  hablo de manera particular en el Ecuador y con sus honrosas excepciones, responden a una línea de poder específica.    

Frente a estas situaciones me encuentro con algo de lo que no había escuchado hablar: “La Construcción de lo público desde el periodismo cívico”,  tema abordado por Ana María Miralles Castellano (comunicadora social - periodista).  El periodismo cívico es una manera de introducir al público, de manera activa, en la agenda informativa; conocer que es lo que le interesa conocer a la gente,  ser de carácter más abierto y promover diferentes estrategias de información. 
  
Estoy segura que para mejorar no se trata solamente de destruir lo que se ha hecho hasta ahora en lo que respecta a la manera en que se practica periodismo, sino, por el contrario retribuir el esfuerzo que se ha requerido para estar donde estamos, y mejorar desde nuestra propia ocupación como estudiantes o como profesionales; no dejando para los demás lo que nos corresponde, sea poco o mucho lo que podamos hacer para que lo que consideramos mal cambie.   Si bien es complicado abarcar todo lo que al público le interesa si podemos partir de una “investigación bien hecha, tratamiento del detalle, perspectivas creativas para el tratamiento de los temas de forma y buena presentación desde el punto de vista de los formatos”. Los medios de comunicación no deben ser solamente escenarios de noticias negativas, sino escenarios de debates públicos que no homologuen la información y reconozcan la diferencia.